Departamento de Ingeniería Industrial y de Sistemas, Pontificia Universidad Católica de Chile
Yale University
Reinforcing the STEM pipeline in vocational-technical high schools: The effect of female teachers
ECONOMICS OF EDUCATION REVIEW 95
Departamento de Ingeniería Industrial y de Sistemas, Pontificia Universidad Católica de Chile
Yale University
A nivel mundial, se repite un patrón respecto a las carreras universitarias científicas y tecnológicas: en estas se matriculan principalmente hombres. En Chile, por ejemplo, las mujeres representan un 21% de los graduados de carreras STEM, sigla en inglés con la que se denomina a las carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. En el mundo, del total de los estudiantes en STEM solo un 35% corresponde a mujeres.
En este panorama, existe otro aspecto a considerar: la brecha de género es mayor aún entre los estudiantes de niveles socioeconómicos (NSE) más bajos. Si en los estratos más altos de Chile los hombres se matriculan 2,4 veces más que las mujeres, en los estratos más bajos la diferencia se amplía a 7 veces más.
La brecha de género entre los estudiantes matriculados en carreras STEM aumenta en el nivel socioeconómico (NSE) más bajo.
Con el fin de comprender y poder explicar esta variable socioeconómica de la brecha de género, la investigadora Fernanda Ramírez (Escuela de Ingeniería UC), junto a su par Christopher Neilson (Yale University), revisaron las causas que suelen atribuirse al fenómeno. Entre ellas están los prejuicios que los docentes de los colegios de NSE bajos pueden tener frente a la participación de las mujeres en carreras STEM; los estereotipos que suelen pesar sobre el rol de las mujeres en la sociedad; la falta de confianza de estas en sus habilidades para las matemáticas, y la escasez de modelos a seguir, justamente debido a la reducida presencia de mujeres en STEM.
La investigación que llevaron a cabo comenzó por un análisis descriptivo de esta brecha. Consideraron datos de 330.559 estudiantes que ingresaron a la educación superior en 2020 en Chile –información proveniente del sistema público de postulación del Ministerio de Educación–, los que se desglosan en tres categorías: los puntajes que obtuvo cada estudiante en la prueba de admisión, las preferencias que manifestaron durante el proceso, y las matrículas y postulaciones según género y NSE.
En su etapa descriptiva, la investigación confirmó que la brecha de género aumenta en los estratos sociales más bajos.
Para indagar en el primer punto, en 2019 los investigadores implementaron un chatbot que estuvo disponible para consultas respecto a las distintas carreras universitarias que se imparten en Chile. En este participaron 7.846 estudiantes, diferenciados por NSE y género. Las mujeres de NSE bajo fueron las que más utilizaron la herramienta, pero las que menos consultaron sobre carreras STEM (solo un 12% de estas, en comparación con un 44% de los hombres).
Luego se enfocaron en encontrar las causas de la brecha, y tras analizar 6 potenciales barreras, encontraron resultados relevantes en dos aspectos: las búsquedas de información de los estudiantes durante el proceso de postulación y los estereotipos de género que puede haber en los padres o apoderados de los distintos NSE.
Para investigar los estereotipos presentes acerca de los roles que los hombres y las mujeres deben tener en la sociedad, se utilizó la Encuesta Longitudinal de la Primera Infancia realizada en 2017 por el Ministerio de Desarrollo Social. La pregunta que se consideró fue “¿Cuán de acuerdo está con la afirmación ‘Las mujeres deben cuidar a los niños y realizar tareas domésticas en la casa y los hombres deben salir a trabajar’?”, la que se relaciona con los roles tradicionales de género instalados en la sociedad. En la encuesta participaron 17.099 cuidadores (encargados de la crianza de niños y niñas), de los cuales un 98% eran mujeres; y los resultados arrojaron que aquellas que pertenecían a los NSE bajos estaban más de acuerdo con la premisa en cuestión, lo que puede inhibir la participación de las mujeres en STEM.
El análisis de estos factores llevó a los investigadores a concluir que existen al menos dos ámbitos en los que trabajar para reducir la brecha de género en STEM: por una parte, la información que se entrega a los estudiantes no debería basarse solo en sus consultas o preferencias declaradas, para ofrecer alternativas más allá de los sesgos previos que puedan traer los postulantes. Y, por otra, los prejuicios que alejan a las mujeres del ámbito STEM podrían corregirse por medio de información que amplíe la mirada de los roles de género.
Departamento de Ingeniería Industrial y de Sistemas, Pontificia Universidad Católica de Chile
Yale University
Reinforcing the STEM pipeline in vocational-technical high schools: The effect of female teachers
ECONOMICS OF EDUCATION REVIEW 95
Avanzar en la participación de las mujeres de nivel socioeconómico bajo en STEM traería beneficios en múltiples aspectos: puede mejorar las condiciones económicas y laborales de este grupo, sus talentos se aprovecharían en las distintas industrias y aumentaría la diversidad en los equipos de trabajo, lo que potencia la productividad.
Como próximos desafíos, los investigadores esperan indagar cómo hombres y mujeres de NSE bajo escogen las carreras STEM, y diseñar estudios experimentales o cuasiexperimentales para comprender la relación entre el NSE, los estereotipos y la brecha de género en STEM. Reconocen que los desafíos son múltiples, como así también las oportunidades.